La Capilla de Villaviciosa es uno de los lugares de la Mezquita de Córdoba donde mejor se entiende el edificio: arcos califales del siglo X y, bajo ellos, la memoria de la primera capilla mayor de la catedral. Allí se situó el altar principal tras la conquista cristiana de 1236, sin derribar lo que Alhakén II había levantado. Te contamos qué fue, de dónde viene su nombre y cómo mirarla durante tu visita.
Qué es la Capilla de Villaviciosa
Con este nombre se conoce el espacio que funcionó como capilla mayor original de la catedral. Reúne dos épocas muy distintas: el primero de los lucernarios que Alhakén II abrió en su ampliación, justo antes de la maqsura, y la gran nave gótica que se añadió a finales del siglo XV.
Conviene aclarar el título de este artículo: no es un templo independiente construido dentro de la Mezquita, sino la adaptación de un espacio islámico ya existente. Esa es precisamente su gracia. En lugar de levantar un edificio nuevo, los primeros responsables de la catedral reutilizaron la zona más noble que encontraron. Es un capítulo clave de la evolución del uso de la Mezquita, de templo musulmán a catedral.
Del lucernario de Alhakén II a la capilla mayor
Un lucernario califal del siglo X
La ampliación de Alhakén II, iniciada en los años 60 del siglo X, necesitaba luz. Las naves se habían alargado hacia el sur y el interior corría el riesgo de quedar en penumbra, así que se abrieron lucernarios cubiertos con cúpulas de nervios. El de Villaviciosa es el que anuncia la llegada a la zona de la maqsura y el mihrab: funcionaba como una especie de umbral solemne.
A su alrededor aparecen los arcos polilobulados y entrecruzados que hoy tanto se fotografían. Si te interesa cómo se llegó a esa solución, lo explicamos en nuestro artículo sobre los arcos de la Mezquita de Córdoba. Unas décadas después, las naves orientales de la ampliación de Almanzor cambiarían por última vez la escala del conjunto.
1236: el altar bajo el lucernario
El 29 de junio de 1236, tras la conquista de la ciudad por Fernando III, el edificio se consagró al culto católico. El altar mayor se colocó bajo el lucernario, un lugar privilegiado por su luz y su riqueza. Durante más de dos siglos la catedral funcionó así, con pocas transformaciones estructurales: la liturgia cristiana se adaptó a la arquitectura andalusí, y no al revés.
La nave gótica de Íñigo Manrique
El cambio llegó entre 1486 y 1496, durante el episcopado de Íñigo Manrique, con la construcción de una gran nave gótica de tipo basilical, articulada con pilares y arcos transversales apuntados. La cubrió una armadura de madera a dos aguas, con casetones de motivos vegetales e inscripciones en latín y griego que aluden a Jesús Salvador.
Ese techo quedó oculto bajo bóvedas durante siglos, hasta que el arquitecto Ricardo Velázquez Bosco lo recuperó ya en el siglo XX. La función de capilla mayor pasó definitivamente al gran crucero renacentista, cuyas obras se prolongaron durante el siglo XVI y que entró en uso a comienzos del XVII.

Por qué se llama Capilla de Villaviciosa
El nombre no es medieval. Según los estudios de Teresa Laguna Paúl, se documenta desde 1698, mucho después de que el espacio dejara de ser capilla mayor. Suele relacionarse con la Virgen de Villaviciosa, una advocación de gran arraigo en la diócesis de Córdoba, aunque la web oficial del monumento no detalla el origen de la denominación, de modo que conviene tomar esa explicación con prudencia.
Lo que sí está claro es que los nombres de este rincón han cambiado con su uso. Por eso en textos antiguos podrás encontrarla citada como capilla mayor antigua o capilla mayor primitiva: se trata del mismo lugar.
Lo que la capilla escondió: frescos y Capilla Real
Los frescos de Alonso Martínez
En 1351, el pintor Alonso Martínez firmó un ciclo de santos y reyes de influencia italobizantina. Las restauraciones del siglo XIX, que retiraron yeserías posteriores para devolver a la vista los elementos islámicos, sacaron a la luz parte de esas pinturas, aunque el ciclo no se mantuvo en su lugar. Hoy solo se conserva una Cabeza de Cristo, expuesta en el Museo de Bellas Artes de Córdoba. Contamos más en los frescos ocultos de la Mezquita-Catedral.
La vecina Capilla Real
Pegada a este espacio está la Capilla Real, concluida en 1371 por deseo de Enrique II de Castilla como panteón de Fernando IV y Alfonso XI. Con su decoración mudéjar, demuestra que los reyes cristianos no solo respetaron el lenguaje andalusí: también lo admiraron y lo hicieron suyo.
Cómo ver la Capilla de Villaviciosa en tu visita
Te encontrarás con ella al avanzar hacia el mihrab, en el corazón de la ampliación de Alhakén II. Estos consejos te ayudarán a sacarle partido:
- Mira hacia arriba primero: la cúpula de nervios y la luz que entra por el lucernario explican por qué se eligió este lugar.
- Sigue después los arcos: distingue los polilobulados y cómo se entrecruzan formando una trama casi textil.
- Busca el contraste: compara el califal con la nave gótica contigua y con el crucero renacentista que la sustituyó.
- Ven sin prisas: revisa los horarios y precios de la Mezquita, y ten en cuenta que algunas zonas pueden tener el acceso limitado por conservación.
Preguntas frecuentes sobre la Capilla de Villaviciosa
¿Qué fue la Capilla de Villaviciosa?
Fue la primera capilla mayor de la catedral de Córdoba. Ocupa el espacio del lucernario de la ampliación de Alhakén II, junto al que se añadió una nave gótica a finales del siglo XV. Allí se situó el altar principal tras la consagración del edificio al culto católico en 1236.
¿Quién construyó la Capilla de Villaviciosa?
La parte islámica corresponde a la ampliación ordenada por el califa Alhakén II en el siglo X. La nave gótica se levantó entre 1486 y 1496, durante el episcopado de Íñigo Manrique. Es, por tanto, un espacio construido por capas, y por eso conviven en él arcos califales y soluciones góticas.
¿Por qué es importante la Capilla de Villaviciosa?
Porque muestra cómo se adaptó el edificio al culto cristiano sin destruir su arquitectura islámica. Además, su lucernario es uno de los mejores ejemplos del arte califal cordobés, con una cúpula de nervios y arcos entrecruzados que influyeron en la arquitectura andalusí posterior.
¿Qué diferencia hay con la Capilla Real?
Son espacios contiguos pero con funciones distintas. La Capilla de Villaviciosa fue la capilla mayor primitiva, destinada al culto principal de la catedral. La Capilla Real, concluida en 1371 con decoración mudéjar, nació como panteón de los reyes Fernando IV y Alfonso XI, cuyos restos se trasladaron más tarde.
La Capilla de Villaviciosa resume en pocos metros siglos de convivencia entre arquitecturas. Para aprender a leer todas esas capas sobre el terreno, te esperamos en nuestra visita guiada a la Mezquita de Córdoba.